Lo que cuentan quienes ya escriben e ilustran en el taller
Comentarios de estudiantes de escritura creativa, ilustración y comunicación narrativa. Sin promesas grandes: lo que cambió en su forma de trabajar, qué cuaderno sostienen hoy y qué dejaron de hacer para avanzar.
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Llegué escribiendo escenas sueltas y sin saber por qué mis personajes sonaban iguales. En el taller aprendí a mirar el detalle doméstico antes de la biografía: una manera de comer, una forma de callar. Ahora escribo la primera escena solo cuando el personaje ya tiene un gesto propio.
Elena Torres Rivera Taller de personajes, cuaderno de gestos -
Yo venía de la ilustración y dibujaba todo lo que el texto ya decía. Trabajar con pauta de página me obligó a decidir qué se escribe, qué se dibuja y qué se deja fuera. Esa resta fue lo más útil del curso, más que cualquier técnica de color.
Francisco Sanchez Lopez Proyecto narrativo ilustrado, tres entregas -
Mantengo un cuaderno creativo desde hace meses, sin público y sin corregir. Al principio me costaba no juzgar lo que escribía el mismo día. La rutina semanal del atelier me dio un ritmo realista para compaginarlo con el trabajo y otras obligaciones.
Estudiante del atelier creativo Rutina de cuaderno, práctica sostenida -
Las videolecciones me sirvieron para revisar decisiones que ya había tomado sin darme cuenta: encuadre, paleta reducida, ritmo de página. Volver sobre una misma página dos semanas después cambia por completo la lectura del relato.
Participante de la galería narrativa Revisión de página y encuadre
Los cuadernos, bocetos y proyectos citados forman parte del archivo de estudiantes de la academia. Puedes escribirnos si quieres saber cómo se trabaja cada uno de estos recorridos.